A ella le ubiera bastado
conocer la razón
que le hacía provocar
aquel éxtasis
y toda su melancolía
hubiera sido innecesaria.
Sin embargo fue "imposible"
cuando un amargo presentimiento apareció
impidiéndole apreciar
el pleno sentimiento
de su deseo de satisfacción,
mientras le nacía
un especial estremecimiento.
¿Por qué esta chica no pudo ver la razón por la que estaba feliz?
No pudo disfrutar de aquel sentimiento.
Capaz que la pensó mucho, capaz que no la tenía que pensar tanto.
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